jueves, 22 de septiembre de 2011

Días y días

Cuando uno empieza algo que le es desconocido en cierta medida, lo coge con ganas. Quizá sea el misterio lo que nos ponga el corazón a mil por hora ante esa expectación que tantas ganas tiene de que acabe y termine por consumarse. Nada más lejos de la realidad. Como si de una conspiración contra uno se tratase, basta con unas pocas horas, unos pocos días, para que te maten toda esa ilusión. El regreso no es lo que esperabas.

Para más inri, hay días en los que uno no entiende nada. No entiende por qué hace falta tan poco para tirar por tierra esa ilusión, por qué el hacer le coloca a uno en ese sitio en el que no quiere estar, por qué una persona que no le ha hablado en tres meses le habla de repente como si nada, por qué un grupo de música de éxito y prestigio tiene que abandonar el mundo artístico así, sin más...

En fin, hay días y días. Y en días así, es mejor pensar en los objetivos y metas a corto plazo, para que conforme estos vayan llegando, reporten cierto grado de satisfacción.

No hay comentarios:

Publicar un comentario