jueves, 24 de noviembre de 2011

La primavera perenne

Cuando un tirano cae, el pueblo espera que el tiempo futuro sea más alentador y próspero que el borrón de la historia que deja atrás. Nada más lejos de la realidad. La huella y la herencia que estos dictadores dejan atrás condenan a 'sus' pueblos a vivir en la más pura incertidumbre.

Ben Alí, Mubarak, Gadafi y en los últimos días Saleh, han caído sucesivamente. Unos de diferente forma a los demás; más o menos trágicamente, indemnes pese a su despotismo o ajusticiados, pero todos con algo en común, su aferramiento al poder hasta el último momento. Independientemente de que su mandato llevase tiempo agonizando.

Este flaco favor hunde aún más si cabe a la población de sus respectivos países. Enfrentados a sus respectivos ejércitos, juntas militares y demás cuerpos del orden, los ciudadanos de Túnez, Egipto, Libia y Yemen continúan muriendo en las calles. Esos ciudadanos que alzaron su grito al cielo clamando libertad y una democracia que se les ha negado desde hace años. Tolerado, todo ello, por quien se presentó y se presenta como adalid democrático en Occidente. Siempre que se preservasen sus intereses, claro está.

Ante tan desolador panorama, ahora es el pueblo árabe quien tiene que decidir qué camino ha de seguir. Esto no ha hecho más que comenzar. Con un legado muy pobre y esas ansias de democracia, la primavera árabe se enfrenta a un futuro más que incierto, sobre el que planea la sombra del islamismo radical.

domingo, 30 de octubre de 2011

Algarabía y Letras

Tras tres años, nada cambia. Ese podía ser el resumen del periplo que hasta el momento, un servidor lleva en la Universidad de Zaragoza. Entré en la Facultad de Filosofía y Letras hace tres septiembres, y desde aquella vez, nada ha cambiado mi parecer. No sé cómo un edificio así puede mantenerse en pie. De apariencia sucia, vieja y sombría, Filosofía y Letras, junto con Ciencias, pasa por ser la facultad más antigua de la capital aragonesa. ¿La diferencia? Una ha sabido acometer las reformas necesarias con el paso del tiempo; la otra, desde luego, no.

En esta situación y con la creación de nuevas titulaciones y la consiguiente búsqueda de espacios donde ubicar las aulas para esas carreras, Filosofía y Letras se ha visto obligada a hacer malabarismos a la hora de encontrar emplazamientos para que la actividad docente se lleve a cabo. Las prisas y la falta de medios -consciente o inconsciente-, ha hecho el resto. En esta tesitura, no es de extrañar que en tiempos de fuertes lluvias, aulas y despachos de profesores se inunden dejando totalmente inservibles, al menos temporalmente, esas dependencias.

Tampoco es de extrañar que los alumnos de diversas titulaciones anden mareados de edificio en edificio para poder dar sus clases. Si es que las dan, porque en numerosos casos no tienen profesores. Pero ese es otro tema. Lo último, y absolutamente vergonzoso, es que en medio de un proceso de cambios que darán paso a una más que lenta reforma de la facultad allá por 2015, el techo de un aula (Inf VII) que se había habilitado como tal en los últimos meses, se desprenda. Afortunadamente sin que hubiese que lamentar daños personales. El profesor anduvo listo y atento y se adelantó a tan penoso acontecimiento. Cuando se buscan responsables, todo el mundo se limpia las manos y te remite al escalafón inmediatamente por encima de él, haciendo inútil cualquier intento por solucionar tan desastrosa y lamentable situación.

Mientras tanto, uno no sabe adónde va a parar el dinero de su matrícula, mientras tiene que ver, con envidia, ya no se sabe si sana o no, como el resto de facultades van realizando sus reformas. Esta es la vida de un estudiante de Filosofía y Letras, el vivir sin saber qué le puede pasar mañana.

viernes, 21 de octubre de 2011

Recelo e incertidumbre


ETA abandona la actividad armada. Ese era el titular de ayer en lo que a actualidad nacional se refiere. No cabe duda alguna de que la noticia supone una victoria para la democracia. Y diría histórica, pero no me atrevo, al menos aún. Y es que desde la creación de la banda terrorista como escisión del PNV a finales de los años 50, tres han sido los anuncios del cese de su actividad. Esperemos que como dice el refrán, a la tercera, vaya la vencida.
No obstante, pese al fervor y alegría generalizada en toda España, a mí me es imposible desprenderme de cierto sentimiento de recelo. No se puede obviar que se está hablando de terroristas, personas que han matado a más de 829 personas y que han hecho sufrir a tantas otras familias. Tampoco se debe olvidar que, como ya queda apuntado, han roto su palabra en dos ocasiones. No podemos olvidar que pese al cese de la actividad armada todavía quedan terroristas en las calles, que no se han entregado las armas y que nadie se ha retractado de lo hecho ni ha pedido perdón a las víctimas. Sí, nadie.

Si se confirma este hecho, precedido por la tan polémica Conferencia de Paz de San Sebastián, tanto España como sobre todo el País Vasco habrán dado un paso adelante en la democracia. Supondrá un crecimiento importante para una democracia tan joven como la nuestra. Una barrera que se queda atrás. España debe caminar hacia delante, pero como muy bien apuntó Zapatero, sin olvidar. Sin dejar en el olvido a estas personas que han supuesto tan escabroso escalón para el progreso y la libertad. Sin olvidar, por supuesto, tampoco nombres como los de Joseba Pagazaurtundua, Luis Carrero Blanco, Dolores González Catarain, Manuel Giménez Abad, Fernando Buesa, Miguel Ángel Blanco o José Antonio Ortega Lara, entre muchos otros. Todos ellos deben servir para construir una nueva época fuera del terror, en la que España y Euskadi puedan vivir en paz, ser libres para tomar sus propias decisiones y mirar al futuro con esperanza e ilusión.

Desde lo más profundo del corazón, ojalá los #AgurETA y #AdiósETA sean una realidad. Una realidad que perdure para siempre. Hasta entonces, para mí, impera esa necesidad de ser cauto y aguardar con calma, y sobre todo, con esperanza.

viernes, 14 de octubre de 2011

Un ángel que se fue volando en madrugada


Hay ciertas ocasiones en la vida en las que uno no sabe cómo actuar. Hoy, 14 de octubre de 2011 es uno de esos días. Días en los que amaneces con la noticia de que dos jóvenes de 19 a 21 años han perdido la vida trágicamente. Hasta ahí, dentro de la tragedia que supone, uno queda, cuanto menos, chafado, pero irremediablemente se ve como algo ajeno. Todo cambia cuando descubres que uno de esos maltrechos cuerpos es el de un compañero, el de un amigo.

Si uno conoce Álex es imposible no quedar sorprendido por su sencillez. Algo difícil en un chico de 19 años. Cualquier calificativo quedará, seguro, corto para hacerle una semblanza. Tuve la tremenda suerte de conocerlo en, lo que sin duda alguna era una de sus mayores pasiones, el mundo del fútbol. Y me atrevo, sin duda alguna, a decir que si compartías vestuario con él, llegabas a valorar sin problema alguno sus inmensas cualidades. Ahí, en el campo demuestra cómo es. Todo un luchador, dando el todo por el todo, enfadándose como el que más si algo no salía bien, apoyándote a ti en cada fallo. Una vez en el vestuario cambia de registro sin perder un ápice de grandeza. Todo ese vigor y fuerza quedan atrás para que salgan a la luz las mejores cualidades de un chaval brillante: amable, modesto, divertido, risueño...
Por todo esto es más difícil de entender el terrible suceso de ayer. ¿Bajo qué circunstancias puede aparecer un chico de 19 años en la A-2, aparentemente solo y habiendo abandonado a sus amigos? Y sobre todo, ¿por qué? Esa es la pregunta más recurrente en la mente de todos. ¿Por qué se fue solo? ¿Por qué le tuvo que pasar a él? ¿Por qué tuvo que dejarnos?

Hay que seguir. Pasadas las horas a uno no le queda más remedio que aceptarlo, intentarlo al menos. Donde quiera que esté, seguro que no querría que su gente estuviese triste. Álex te levantaría la cabeza y con sus palmadas y abrazos ,ás sinceros te daría ánimos para seguir adelante. Lo sé.
No obstante es difícil conllevar un dolor así. Cuanto menos, escuece bien dentro. Y en ocasiones, cuanto más piensas en él y en los momentos que afortunadamente tuviste el inmenso privilegio de compartir a su lado, ese dolor se hace tremendamente grande. Tan grande como la dimensión de su presencia entre nosotros.
Este texto está escrito en presente por eso mismo, porque donde quiera que esté, Álex está aquí, con cada uno de nosotros.
Alzando la vista al cielo y esbozando una sonrisa, solo queda decirte:
¡Hasta siempre, compañero! Nos veremos, dalo por hecho.


viernes, 7 de octubre de 2011

La satisfacción de los "trabajos" bien hechos


Así se fue Steve Jobs, el hombre de las más de 317 patentes, el Leonardo da Vinci de los siglos XX-XXI. A los 56 años, un cáncer de páncreas que tiempo atrás creía erradicado de su cuerpo, se llevó al cofundador de la empresa que desde este verano registra la mayor capitalización del mundo.

Nadie, ni siquiera él, podía imaginar en 1976 que la empresa que creó junto a su amigo y tocayo Steve Wozniak fuese a alcanzar semejantes niveles de éxito. Sin embargo no todo sería un camino de rosas para él, cuando paradójicamente, en el año 1985 fue despedido de la compañía que había creado un año después de sacar al mercado el Macintosh 128K. Lejos de suponer un palo irreparable, a sus 30 años de edad, esto le sirvió para reinventarse a sí mismo y seguir creando. Surge así el NeXT Computer, que se comercializa junto al sistema operativo y parte del software de usuario. No era suficiente para el californiano, que a partir de una empresa subsidiaria, The Graphics Group, se transformó en sus manos en Pixar y revolucionó el mundo de la animación con el lanzamiento de la que, quizá es la mejor película de dibujos animados, Toy Story, a la que siguieron otras como Monstruos SA, Wall-E o Up!.

Caprichos del destino, este hizo que Pixar pasase a formar parte de Apple, con lo que Jobs iniciaba una segunda aventura en la empresa que había creado. Llegaron así el iPod, el iTunes, los sucesivos iPhones y una larga lista de inventos que como Lisa, Reed, Erin y Eve han quedado huérfanos de manera prematura.

Hasta siempre a un hombre que no solo nos dejó un impresionante legado, sino también su particular manera de ver la vida y la inquietante cuestión de qué sucederá ahora en los desamparados mundos de la electrónica y el entretenimiento. Hasta siempre a un hombre que se fue con la satisfacción del trabajo bien hecho. Hasta siempre a un hombre que, seguramente, recordemos y valoremos más conforme pasen los años y seamos conscientes de la herencia que nos ha dejado. Hasta siempre, Steve Jobs.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Mudanza a la otra orilla




Cuando uno oye hablar de Nueva Jersey le es inevitable que nombres como Atlantic City, Los Soprano, Sinatra, Bon Jovi, Bruce Springsteen o Michael Douglas, entre otros, se le vengan a la cabeza.

Hace dos días se anunció que este pequeño estado de la costa Este de Estados Unidos se quedará sin uno de sus símbolos de los últimos años, la franquicia NBA de los Nets. El anuncio lo hacía oficial uno de sus copropietarios, Shawn Carter, más conocido por todos como Jay-Z. La noticia, por impactante que parezca, es algo que se llevaba gestando desde tiempo atrás, concretamente desde el 2005, cuando Bruce Ratner pasó a ser el mandamás de la franquicia. Así pues, se pude decir que el traslado era algo irremediable. La próxima temporada, con o sin 'lockout', el equipo jugará en Brooklyn, la tierra natal de Jay-Z, dejando huérfano al Prudential Center de Newark. Las protestas, no se hicieron esperar.

Atrás quedan más de treinta años en el universo NBA. Desde que allá por 1976 los Nets entrasen a formar parte de la mejor liga del mundo, una terna de grandes jugadores (Petrovic, Buck Williams, Erving) hicieron que este pequeño equipo fuese creciendo hasta alcanzar su caché más alto merced a sus dos finales consecutivas de 2002 y 2003, ambas sin premio, con los Van Horn, Kittles, MacCulloch, Martin, Jefferson, y por encima de todos, Jason Kidd, el motor de aquellos Nets que defendían duro y contratacaban hilvanando jugadas de auténtica maravilla.

Nada volvió a ser lo mismo desde entonces. El equipo fue comenzando una cuesta abajo que ha logrado sus peores cuotas en estos últimos años. Desde la marcha de todos esos jugadores y el paso de Vince Carter por el equipo, los Nets han pasado con más pena que gloria en cada año de competición. Devin Harris ha defraudado por completo, Brook Lopez no termina de explotar y el fichaje de Deron Williams, uno de los mejores bases de la liga, es la única esperanza a la que agarrarse con la dirección de Avery Johnson, y quién sabe si con la mudanza a la otra orilla del Hudson.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Días y días

Cuando uno empieza algo que le es desconocido en cierta medida, lo coge con ganas. Quizá sea el misterio lo que nos ponga el corazón a mil por hora ante esa expectación que tantas ganas tiene de que acabe y termine por consumarse. Nada más lejos de la realidad. Como si de una conspiración contra uno se tratase, basta con unas pocas horas, unos pocos días, para que te maten toda esa ilusión. El regreso no es lo que esperabas.

Para más inri, hay días en los que uno no entiende nada. No entiende por qué hace falta tan poco para tirar por tierra esa ilusión, por qué el hacer le coloca a uno en ese sitio en el que no quiere estar, por qué una persona que no le ha hablado en tres meses le habla de repente como si nada, por qué un grupo de música de éxito y prestigio tiene que abandonar el mundo artístico así, sin más...

En fin, hay días y días. Y en días así, es mejor pensar en los objetivos y metas a corto plazo, para que conforme estos vayan llegando, reporten cierto grado de satisfacción.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Incertidumbres de un nuevo rompecabezas


A día de hoy, con el fin del verano a la vuelta de la esquina, todo parece volver a seguir su cauce para reinstalarse, poco a poco, en una extrañada rutina. En algo menos de 48 horas todo volvería ser como tres meses atras. ¿Todo? Ni muchísimo menos. La mayoría de las cosas, al menos en apariencia, seguirán un curso parecido al de la temporada anterior. Pero a nadie se le escapa que aquí, pasada ya la mitad del trayecto, los pequeños detalles iban a ser totalmente diferentes.

Parece mentira cómo cosas tan pequeñas pueden cambiar el curso de las cosas. Estoy convencido de ello. Esta no será una excepción.

Cuando todo volviese a la "normalidad" algo faltará. La forma, la apariencia será igual, pero la esencia habrá cambiado por completo. Faltarán pequeños detalles, pequeñas piezas del engranaje sin las cuales el puzle no estará completo. Para más inri, otras se irán a mitad de camino, y en esa caja llena de piezas habrán llegado a parar pequeñas partes de otro rompecabezas. Al principio nada casará, pero será tarea de todas esas piezas amoldarse a las formas de sus compañeras para que ese nuevo puzle que dentro de poco ha de montarse, se adhiera a la perfección en el menor lapso de tiempo.

viernes, 12 de agosto de 2011

30 de mayo: Un día cualquiera

Se levantó de la cama como cualquier otro día. Bueno, con una hora de retraso, de hecho. La noche anterior se había prometido levantarse para aprovechar bien el día. ¡Behm! Era su cumpleaños, podía permitírselo.

Sus padres ya no estaban en casa. Tampoco le importó. Desayunó y puso la radio. Necesitaba animarse un poco, aún estaba aletargado por el sueño, y el día no era el mejor posible. Oscuro y lloviendo. Pero a decir verdad, tampoco le disgustaba.
Para cuando se había preparado para salir ya no llovía. Maravilloso eso de cumplir años, parece que todo te sale bien. No había sonado el teléfono cuando se fue. Le pareció un milagro. Odiaba esos días en que el teléfono no paraba de emitir su estridente sonido. No eran muchos a lo largo del año, pero se le hacían eternos. No obstante, sabía que su felicidad sería efímera. La gente iba a llamar sí o sí. Prefirió olvidarlo.
Primeras felicitaciones. Le hicieron bastante ilusión, para que nos vamos a engañar. El contacto humano siempre es agradable, y no tan frío como una voz al otro lado del auricular.

No entendía el afán de la gente por preguntarle qué tal el día, qué le habían regalado, blablabla... Para él no era más que otro día normal. Ni sentía nada nuevo. Absolutamente nada.
A media tarde comenzó el carrusel de llamadas. Cada vez que sonaba el teléfono era una molestia. Incluso en alguna ocasión, cuando ya estaba harto, pasaba olímpicamente del fijo o del móvil. Le alegraba que se acordasen de él, pero hasta cierto límite. Además, sabía que en cuanto pasasen 'sus' 24 horas todo volvería a la 'normalidad'. Una normalidad que para él era así incluso el día de su cumpleaños. Por ello, se sentó, leyó, se fumó algún que otro porro hasta que alcanzó su éxtasis mientras se puso un repertorio con algunas de sus canciones favoritas mientras el tiempo pasaba, inexorablemente, otro día más. Al fin y al cabo, era otro día más. Un día culaquiera.

lunes, 8 de agosto de 2011

Exigir sin dar nada a cambio

La cosa es sencilla. En realidad, todo el mundo podría hacerlo. El quid de la cuestión es hacerse profesor de una carrera que está dando sus primeros pasos, si es con Plan Bolonia de por medio, mucho mejor. Amparad@ en el marco del Espacio Europeo de Enseñanza Superior, podrás delegar responsabilidades en los alumnos, escudarte en esas horas no presenciales que se deben cumplir para hostigar con actividades extra. Esta enseñanza, debe localizarse en una Universidad mediocre. Una vez se logra reunir estos ingredientes, el siguiente paso depende de cada uno. Tienes que ser majete, ir de guay y enrollado con tus alumnos, alardear un poco de tu profesionalidad, y sobre todo, sobre todo, tener mucha cara.

Pongamos que lo tenemos todo. Ahora, vayamos a la práctica. Tu asignatura debe ser la troncal o una de las troncales de toda la carrera. Eso te ayudará a que tus alumnos te recuerden inevitablemente. Y que tú, te puedas colgar todas las medallas que se te antojen. Divídete la asignatura en parte práctica y parte teórica. Ahora bien, compártela con otro profesor. Así, divides responsabilidades, darás menos clases y dado que tendrás puntos de vista que no coincidan con los de tu compañer@, putearéis mejor al alumnado. La clave de este punto versa en que cuando mandes trabajos que vayas a compartir con tu compañer@, no establezcáis criterios objetivos de calificación. Con ello os aseguráis un debate cuanto menos curioso a la hora de expresar vuestra opinión.
Por supuesto, las clases, aprovéchalas lo menos posible. Limítate a dar teoría y más teoría por un lado,que tú clase sea un ladrillo que no diga nada. Y por el otro, dedícate a mandar el mismo proceso durante todo el periodo. Eso sí, para final de cuatrimestre, mandad un proyecto técnico. Todos sabemos la complejidad de estos, más si no enseñas nada tan apenas. Cuando llegue la hora de la corrección, podrás exigir todo lo que quieras. Sacarás punta a culaquier matiz tonto y muy pocas veces alabarás completamente el trabajo del alumno. Y si lo haces, ya tienes a tu compañer@ para dar cera.

No quepa ninguna duda de que no es el único trabajo que se debe mandar. Tienes que mandar tropecientos. Mantén al alumno ocupado. No lo motives, ni con tu actitud, ni con los trabajos a realizar. Total, ¿para qué? ¡Qué más dará matar el gusanillo de una profesión tan vocacional! Todos estos trabajos. la mayoría tan aburridos como poco docentes, se les deben acumular al final. ¿Por qué? Todo obedece al principio de profesionalidad. Pero no olvides que tú puedes marcharte sin más. Cómo y cuándo quieras. Eres la autoridad.
Sigue jugando con la motivación de los alumnos, que se note quién manda. Ofréceles proyectos que les motiven, que sean entretenidos y que les ayuden para su formación. No debes olvidar que para ti ha de ser un juego. Algo más que engorde tu currículo. Por tanto, tómatelo con calma. Exígeles que tengan 'x' tarea hecha para tal día, y pásate a buscarla cuando te salga de las zonas nobles.

Con todas estas premisas podrás vilipendiar y marear a tu antojo. No te preocupe que tus "queridos alumnos" puedan ejercer agravio comparativo con las demás asignaturas que están menos relacionadas con la carrera. Juega con la carrera, con la formación, con la nota y con la ilusión de la gente. A fin de cuentas, tú eres el jefe.

domingo, 7 de agosto de 2011

Órbitas divergentes

Hacía ya tiempo que no se dedicaba un tiempo para sí. Para lo que más le gustaba. Descansar echado en la cama escuchando música o leer, incluso escribir. Los últimos días se habían instalado como una vorágine de actividades cual más, cual menos, le atraían. Fue una semana intensa, colamatada por la fiesta del viernes noche.

No hace falta decir que adoraba el mundo de la noche. Casi tanto como un tonto se emboba con un lapicero. Sin embargo, como bien había presentido, no fue una noche para recordar. Simplemente fue una de otras tantas, sin más.

El bar no estaba mal, solía frecuentarlo con bastante asiduidad. Lo que sucedió esta vez, como otras últimamente, es que el garito en cuestión estaba a reventar. Así, poca diversión podía encontrar. Paso por aquí, empujón por allá. Quizá lo más lícito hubiera sido ponerse cachondo. Dudaba mucho que lo fuesen a tocar más esa noche. Lo que hubiera dado por estar en su cama bebiendo un whisky. Tuvo que conformarse con lo segundo. Pidió, esperó a que le sirviesen, y el tiempo que tardó en bebérselo fue la mitad del que le llevó cualquiera de las otras dos acciones. A esas horas, poco más se podía esperar de él.

Tras recorrer medio bar en busca de cigarro y conseguirlo, decidió salir fuera para hallar un poco de paz. Pobre iluso, la calle estaba casi tan llena como el antro que dejaba atrás. No le importó. Se fumó el cigarro y tras joderle un poco la noche a algún que otro amigo vía móvil, decidió volver a adoptar la faceta de ser social. No le reportó nada. Tan solo alguna que otra duda estúpida días después por un supuesto comportamiento borde. En el momento le hizo mucha gracia, pero cuanto más pensaba cómo se sucedieron los hechos, más gracia le causaba. ¿Borde? ¿Porque vengan dos chicas, una le propine una patada, se siente a su lado y él se levantase para dejar sitio a la compañera? No pudo reprimirlo, soltó una grna carcajada al rememorar la imagen. Luego resultó que era que la chica quería hablar con él. Eso sí, después de toda la noche en la que ni se acercó. Además, claro, estando una sentada y el otro de pie no se puede mantener una conversación.
Pensó que el mundo iba al revés que él. O quizá que él iba al revés del mundo. A esas alturas y tras determinadas circunstancias, uno ya no sabe qué pensar.

viernes, 5 de agosto de 2011

Molestos y gilipollas

Llegaba diez minutos tarde. Pese a ello, no se apresuró. Sabía que no le iba a pasar nada. A decir verdad, ni siquiera le importaba. Giró el pomo y vio la sala medio vacía.
Le habían dicho que, para no molestar, entrase por la puerta de atrás, como si le incitasen a dar por el culo a alguien. Ni que hubiese mucho que molestar por otra parte. La visión a través de los cristales translúcidos le había negañado totalmente. Cuando miró por ellos debió fijar su vista en las primeras, las cuales sí que estaban medianamente llenas.

Se sentó en una de las últimas filas esperando ver todo, que todo estuviese delante de sus ojos, pues le gustaba observar. Disfrutaba haciéndolo. Sin embargo, no fue así. Al cabo de pocos minutos subió un grupo de personas bastante numeroso que había visto en la puerta fumando y se sentaron justo detrás de él. Tuvo la idea de echarse un cigarro antes de haber entrado sin importarle aquello de la rardanza, pero la presencia de estos en la entrada le persuadió. Sabía lo que se hacía; no le habían calado bien. Efectivamente era el grupillo de gilipollas que se había imaginado: todo el rato cuchicheando, riendo e incluso mofándose de la directora del acto debido a ciertos problemas con la tecnología a la hora de ampliar un vídeo bastante emotivo sobre la ciudad de Pripyat. Esos gilipollas no respetaban ni a los muertos.

Con la música del vídeo sintió la necesidad de evadirse. Era lenta, muy relajante, evocadora de paisajes de relajamiento. Pero sus vecinos de atrás seguían con sus mierdas.

- Ya nos ha jodido la novela -dijo uno cuando uno de los ponentes reveló parte del argumento de su novela.
- ¿Acaso te la ibas a leer, imbécil? -pensó. -Seguro que ya ni te acuerdas de cómo se llama. Dudo siquiera que con lo que habláis, hayas oído el título del libro.

La música de aquel vídeo permanecía en su cabeza, le transportaba a nuevas dimensiones, y le gustaba, pero la presencia de esos energúmenos le impedía seguir con su viaje. Le entraron pues ganas de empolvarse la nariz, ya que la charla tampoco daba ya mucho más de sí y las realidades paralelas le ofrecían algo más atractivo, pero no llevaba nieve encima. Entonces, se contentó con bajarse y fumar un cigarro. Ahora sí, sin la presencia de esos gilipollas.

La fuente de inspiración

Apagó la colilla de su cigarro y exhaló la última bocanda de humo que pudo. Hacía tiempo que no fumaba. El vicio en cuestión se reducía solo a los fines de semana y demás fiestas de guardar.

Abrió la ventana de par en par. Quería que el rastro del tabaco se esfumase cuanto antes y fomentar un intercambio de aires que eliminase el olor a cerrado que desprendían los rincones de la habitación. Enchufó su ipod y lo conectó a los altavoces. Sentía la necesidad de relajarse con algunas de sus canciones favoritas. Una vez hubo encontrado la lista de reproducción que le proporcionaría el placer necesario para evadirse, se acomodó en su silla frente al escritorio, donde situó sus pies en alto. Apenas habían sonado unos cuantos acordes de la primera canción cuando llamaron a la puerta.
Permaneció en esa posición, inalterable. Había encontrado su posición perfecta, pero volvieron a insistir, y en ese momento supo que no podía retardarlo más, si no abría la puerta, esta podría estar sonando toda la tarde. Con calma se dirigió a la puerta y conforme se acercaba a ella se iba haciendo una idea de quién podía ser.
Efectivamente era Roberto, su vecino de la habitación de la izquierda.

-Ey, tío. Vamos a bajar al parque a echar unos porros a algún banco y a ver si vemos alguna pava- dijo mientras sacaba los canutos ya liados -¿Te vienes?

Se limitó a negar y a justificarse diciendo que estaba cansado y que prefería quedarse en la habitación. Sin embargo, la oferta de la marihuana le resultó atractiva y cogió dos de los tres porros que sujetaba Roberto antes de cerrarle la puerta. No estaba para nadie, y sabía que él no se lo tendría en cuenta. Encendió el primero de los dos y volvió a sentarse en la silla con los pies en alto. La música no había dejado de sonar.
Conforme el porro se consumía notaba como le invadía el efecto. Poco a poco abandonaba su posición estática e incluso se animaba a fingir que tocaba la guitarra en determinados momentos de los estribillos de sus canciones.

Tosió y encendió el segundo. A las tres caladas se había olvidado de sus penas. Sin duda no habían sido sus mejores días. Aletargado, sin fuerzas ni ganas... Pero todo eso estaba ya olvidado. Buscó una libreta, algo con lo que escribir y se sentó en el alféizar de su ventana. Contempló la vía mientras la música sonaba ténuemente en un plano fondo. Y comenzó a escribir.

jueves, 4 de agosto de 2011

Exámenes, reflexión

Hay momentos en la vida en los que todo parece perder el sentido de su existencia, de su razón de ser. Llegados a este punto del año, en el que miles de estudiantes nos examinamos en la Universidad, uno echa la vista atrás y piensa: "¿Para qué me ha servido este cuatrimestre?".

Muchos, los más aplicados y satisfechos, podrán enumerar la gran cantidad de conocimientos adquiridos. Otros no se acordarán siquiera de las materias que han dado, y otro pequeño grupo, se pondrá más existencialista y dirá que sinceramente para nada, que se han dado cuenta de que no han disfrutado con aquello que debería ser vocacional, que les debería llenar. Cuando una persona llega a ese punto, se plantea muchas cosas. La primera de ellas si de verdad debería continuar con aquello que tanto desasosiego le ha producido durante estos meses.

No se engañen. Este grupo es pequño, sí, pero cada vez va siendo más grande. Llegados a este punto, es hora de pararse, reflexionar, valorar y por supuesto, de tomar decisiones.

miércoles, 19 de enero de 2011

Costumbres y tecnologías en política: sistemas de traducción simultánea

Como siempre, y demostrando la calidad política de España, hemos podido ver esta mañana otro nuevo viso de conflicto PSOE-PP. Esta vez, la causa es la implantación en el Senado de aparatos de traducción simultánea para que los diferentes grupos políticos puedan expresarse en las lenguas de sus respectivas comunidades.

Me declaro un defensor de la diversidad cultural, pero en este caso cabe preguntarse el porqué ahora. Es cierto que el Senado es la cámara de representación autonómica en la que cada senador defiende los intereses de sus respectivas autonomías, y el idioma, está claro, es uno de estos puntos a defender como elemento distintivo. Como era, es y seguirá siendo lógico, esta medida no se trasladará al Congreso.
Dicho esto, si es una cámara de representación territorial, también es una cámara de consenso, en la cual se han de tomar decisiones que afectan al grueso de la población. En ese sentido, se debería facilitar la comunicación entre partidos -como si no fuese complicado de por sí-, y esta medida, sería totalmente banal, ya que todos tenemos una lengua común.

En cualquier caso, y poniendo que fuese lícito por la protección de las demás lenguas cooficiales, ¿no se podría haber esperado a que la situación económica fuese mejor? ¿Tanta necesidad había en estos momentos tras 32 años de Constitución en los que ya se estipulaba la existencia de otras lenguas oficiales? Informo de que el sistema en cuestión cuesta 12.000 euros por sesión, lo que hace un montante de 350.000 euros anuales. ¿Dónde está la crisis? Perdón, tras este soliloquio personal se me olvidaba que hablaba de políticos.
Opinen ustedes. A estas alturas uno ya no sabe qué pensar.

lunes, 17 de enero de 2011

El alto el fuego "permanente, general y verificable"

El pasado 10 de enero, la banda terrorista ETA leyó un comunicado en el que establecía una tregua con esas palabras. En el escrito que difundió Gara, sin embargo, no hay ninguna mención a un cese definitivo de la violencia, pero sin duda es un gran paso.

La noticia, para mi sorpresa, no ha tenido la repercusión mediática que debería presuponérsele. ¿Incredulidad?, ¿Escepticismo? Todo puede ser. Aún con todo, es un paso importantísimo para acabar con el extremismo que ha causado tantos muertos en la historia reciente de España, y que por fin, parece estar tocado de muerte.

Este alto el fuego, puede coincidir, espero y deseo, con la ruptura de la izquierda abertzale con ETA. Esta será la única manera en la que los abertzales podrían entrar en el juego electoral, con un desmarque total del terrorismo. Las elecciones municipales y autonómicas se acercan, y eso podría haber acercado tan añorada meta para que la ideología de estos partidos pueda ser atendida dentro de un marco de legalidad. Con más o menos seguidores o detractores, los abrtzales han hablado. Ahora es el turno para el Gobierno. Más tarde, lo será para las hurnas.

viernes, 14 de enero de 2011

Aires de cambio en Túnez

Desde hace unos días se vienen sucediendo los altercados en las calles de Túnez. El detonante de estos fue la retirada de la licencia por parte de la policía a un mercader, que tras recibir una bofetada, decidió prenderse fuego en pleno centro de la ciudad.

Este pequeño país del norte africano, al contrario que muchos otros países del continente negro, se ha caracterizado por la estabilidad. Pese a ser un régimen autoritario como tantos otros, en 53 años solo ha conocido la presidencia de dos líderes de Estado.

Las protestas en la calle llevaron al presidente, Ben Alí a destituir al ministro del Interior, Rafik Belhaj Kacem y a sacar a las fuerzas de seguridad a la calle, así como a prometer la liberación de los presos detenidos durante las revueltas.

El culmen de la agitación ha ocurrido hoy, cuando fuertemente presionado, el líder del ejecutivo ha abandonado el país. Los aeropuertos están cerrados, el ejército tiene orden de disparar ante cualquier desobediencia, y como colofón, se ha declarado el estado de excepción. Nadie conoce la cifra oficial de muertos, pero lo que todo el mundo sabe es que todo paso de dictadura a democracia conlleva un periodo sangriento. ¿Será este el paso previo para la democracia de un Estado musulmán? En la mente de todos está el "Ojalá".