
El filósofo alemán Schopenhauer caminaba por una calle de Dresde buscando respuestas a preguntas que lo atormentaban. De repente, vio un jardín, y decidió quedarse durante horas observando las flores.
Uno de los vecinos vio el comportamiento extraño de aquel hombre y llamó a la guardia nacional. Minutos después, un policía se acercó a Schopenhauer.
- ¿Quién es usted? -preguntó el policía con voz dura.
Schopenhauer miró de arriba abajo al hombre que estaba delante de él.
- Si sabe usted responder a esa pregunta -dijo el filósofo-, le estaré eternamente agradecido.
Uno de los vecinos vio el comportamiento extraño de aquel hombre y llamó a la guardia nacional. Minutos después, un policía se acercó a Schopenhauer.
- ¿Quién es usted? -preguntó el policía con voz dura.
Schopenhauer miró de arriba abajo al hombre que estaba delante de él.
- Si sabe usted responder a esa pregunta -dijo el filósofo-, le estaré eternamente agradecido.
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