jueves, 4 de agosto de 2011

Exámenes, reflexión

Hay momentos en la vida en los que todo parece perder el sentido de su existencia, de su razón de ser. Llegados a este punto del año, en el que miles de estudiantes nos examinamos en la Universidad, uno echa la vista atrás y piensa: "¿Para qué me ha servido este cuatrimestre?".

Muchos, los más aplicados y satisfechos, podrán enumerar la gran cantidad de conocimientos adquiridos. Otros no se acordarán siquiera de las materias que han dado, y otro pequeño grupo, se pondrá más existencialista y dirá que sinceramente para nada, que se han dado cuenta de que no han disfrutado con aquello que debería ser vocacional, que les debería llenar. Cuando una persona llega a ese punto, se plantea muchas cosas. La primera de ellas si de verdad debería continuar con aquello que tanto desasosiego le ha producido durante estos meses.

No se engañen. Este grupo es pequño, sí, pero cada vez va siendo más grande. Llegados a este punto, es hora de pararse, reflexionar, valorar y por supuesto, de tomar decisiones.

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